← El mundo merino

Naturaleza

Así es el duro trabajo de un perro pastor

Pero ¿cómo es el duro trabajo de un perro pastor?, ¿cuáles son realmente sus tareas? Desvelamos las respuestas.

Los perros pastores han estado vinculados desde hace siglos a la trashumancia y al cuidado del ganado. Sin embargo, son mucho más que animales de trabajo, se trata de auténticos compañeros que, con su inteligencia y cariño, hacen que las jornadas sean más llevaderas y que su presencia resulte insustituible.

Pero ¿cómo es el duro trabajo de un perro pastor?, ¿cuáles son realmente sus tareas?, ¿desde cuándo se han vinculado determinadas razas al ganado? Desvelamos las respuestas.

Origen de los perros pastores

Perro pastor guiando ovejas por carretera
Perro pastor guiando ovejas por carretera - Foto: Pixabay

Hemos de remontarnos a la antigüedad para descubrir el origen de los perros pastores. Y es que desde tiempos antiguos se ha utilizado a estos animales para ayudar a los humanos con el cuidado del ganado. Y, aunque en un principio se usaban sobre todo para laboras de protección contra depredadores como zorros, lobos y osos, con el tiempo, las razas de perro de pastoreo se fueron incrementando y las tareas de los canes también aumentaron.

Manejo del ganado

Una de las actividades más habituales de los perros pastores es el manejo del ganado, sobre todo, cuando hablamos de grandes rebaños. Los perros son los compañeros de trabajo de los pastores trashumantes para ayudar a guiar y manejar a las ovejas, evitar que se descarríen y ponerlas en ruta.

Además, también son capaces de recoger a las ovejas y meterlas en el redil solo con unas cuantas carreras y, en muchos casos, sin necesidad de ladrar siquiera. De manera general, los canes especializados en esta tarea son denominados perros guía.

No obstante, esta tradición de manejar al ganado con perros se está perdiendo, pues ahora los rebaños suelen ser más pequeños, los pastos más reducidos y la ganadería, un carácter más intensivo que extensivo. Sea como fuere, si tenemos en cuenta todas las otras tareas que realiza un perro pastor, sigue siendo insustituible.

Perros de orilla y de mano

Perro pastor
Perro pastor - Foto: Depositphotos

Durante mucho tiempo los humanos se han preguntado cómo eran capaces los canes de efectuar ese manejo del rebaño al mismo tiempo y en la misma dirección, y son varias las investigaciones que se han realizado al respecto para averiguarlo.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Swansea (Reino Unido), en el estudio Solving the shepherding problem, publicado en el Journal of the Royal Society Interface, concluyó que, para conseguirlo, los perros se limitan a juntar a todas las ovejas dispersas y luego conducirlas hacia adelante. Por ese motivo, los canes realizan continuamente recorridos de ida y vuelta por la parte de atrás del rebaño.

No obstante, cuando hablamos de grandes rebaños se suelen utilizar dos perros. El primero de ellos, conocido como perro de orilla, da el rodeo, y el segundo, denominado perro de mano, se sitúa junto al pastor y controla los otros dos flancos donde el ganado pasta.

Vigilancia de los pastos

El perro pastor también se encarga de vigilar los pastos, sobre todo, cuando estos poseen gran extensión, poseen una vegetación muy densa o disponen de desniveles o accidentes de terreno que los convierten en peligrosos para las crías o para los animales más viejos o enfermos. El perro encargado de cuidarlos saldrá a la búsqueda de los que se extravíen o queden aislados, e incluso impedirá que crucen la carretera y corran peligro de ser atropellados. Luego, los reconducirá junto al resto del rebaño.

Control del ganado

Ovejas merinas en Extremadura
Ovejas merinas en Extremadura - Foto: Pixabay

Si la labor de manejar y guiar al ganado resulta fundamental, controlarlo no se queda atrás. Un buen perro pastor es capaz de contener a una oveja para que no salga corriendo cuando viene el veterinario, cuando reconoce que la van a esquilar o cuando se va a proceder al ordeño. Incluso en momentos en los que hay que separar a las crías para revisiones veterinarias o similares, el perro hará una labor de apoyo que contribuirá a que las tareas a efectuar sean mucho más sencillas.  

En cualquiera de esas u otras circunstancias, el perro pastor es capaz de controlar a los animales para que se queden quietos. Todo un líder que ha de ser capaz de rectificar sus posiciones y su actividad para que el ganadero, el pasto o el veterinario puedan realizar su trabajo sin tener que estar pendiente de él.

Labores de guarda

Tampoco podemos olvidar las labores de guarda. Si en algún momento aparece un depredador, el perro pastor lo ahuyentará o, si es necesario, se enfrentará a él. Los canes especializados en esta tarea son considerados perros de guarda, encargados de proteger a las ovejas y los corderos de los ataques de los depredadores.

Todas estas tareas diarias, que se suceden desde que sale el sol hasta que las ovejas o el resto del ganado se recoge, contribuye a que el trabajo del perro pastor sea duro. Así, ha de tener una serie de características para poder ejercer su labor.

Un perro pastor ha de contar con un carácter firme, capaz de imponerse frente al ganado asustado y descarriado, aunque le supere en número. Tiene que ser además un animal inteligente, fuerte, rápido y ágil. Además, ha de ser leal y obediente, porque no podemos olvidar que actúa como la mano derecha del pastor, a quien debe hacer caso en todo momento. Por todo ello, hay algunas razas de perros más adecuadas que otras para ello.

Razas de perros pastores

Mastín español
Mastín español - Foto: Depositphotos

Todas estas tareas diarias, que se suceden desde que sale el sol hasta que las ovejas o el resto del ganado se recoge, contribuye a que el trabajo del perro pastor sea agotador. Está activo gran parte de la jornada, y algunas razas son más adecuadas que otras para ello.

Una de las razas españolas más antiguas que existen dedicadas a esta labor es el pastor vasco o Euskal Artzain Txakurra, aunque llegó a estar en peligro de extinción. Otra es la de los mastines españoles, también conocidos como mastines leoneses, que siempre han estado vinculados a las cabañas ganaderas formadas por ovejas merinas.

Destacan también el Gran Pirineo, el pastor aragonés o can de Chira, el can de palleiro o pastor gallego, el carea castellanomanchego, el pastor catalán o Gos d'atura, el pastor mallorquín o Ca de Bestiar, el lobito herreño de El Hierro y el pastor garafiano de La Palma.

Fuera de nuestras fronteras, el perro pastor más famoso es el Border Collie, que procede de la región fronteriza entre Escocia e Inglaterra, y es utilizado para cuidar a las ovejas desde hace siglos.

Entrenamiento del perro pastor

La Federación Cinológica Internacional (FCI) diferencia entre distintos tipos de perros pastores: ovejeros y boyeros. Los ovejeros están especializados en el pastoreo de ovinos, como las ovejas merinas, mientras que los boyeros hacen lo propio con el ganado bovino. No obstante, también hay perros especializados en manejar otros animales, como pueden ser aves de corral, caballos y cabras.

En cualquier caso, un buen entrenamiento resulta imprescindible para que un perro pueda ejercer adecuadamente su labor. Es necesario potenciar las habilidades que ya posee, las cuales dependen de la raza y de sus condiciones físicas. Así, han de ser socializados desde cachorros, adiestrarlos en base a instrucciones y habituarlos al ganado desde los ocho meses.

Los perros pastores forman parte de la tradición y la cultura en torno a la trashumancia, y su labor y su trabajo también merece ser reconocida. Leales amigos de cuatro patas que viven con nosotros desde tiempos inmemoriales.