En los antiguos caminos de la trashumancia, donde durante siglos caminaron miles de ovejas merinas entre montañas y dehesas, aún perviven ganaderías que mantienen vivo este legado. A lo largo de las Cañadas Reales, muchas de estas explotaciones no solo conservan razas autóctonas y prácticas tradicionales, sino que también abren sus puertas al visitante.
En esta sección reunimos una cuidada selección de ganaderías de oveja merina que ofrecen experiencias turísticas: visitas guiadas, jornadas de esquila, talleres vinculados a la lana, degustaciones de productos elaborados con leche o carne y actividades educativas. Todas ellas forman parte de la red de Caminos de la Merina, un proyecto que recupera el valor cultural, económico y ecológico de la trashumancia como eje de un turismo rural sostenible y con identidad.