Cañada Real Leonesa Occidental
La tradición de la cerámica en Talavera de la Reina
Con su valioso patrimonio cultural y su artesanía, la tradición de la cerámica en Talavera de la Reina es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Descúbrela con nosotros.
En la confluencia de los ríos Tajo y Alberche se encuentra Talavera de la Reina, a unos 84 kilómetros de la ciudad de Toledo (Castilla-La Mancha). Esta localidad histórica, próxima a la cual transcurre la Cañada Real Leonesa Occidental, acogió a diversas culturas, desde la romana y la visigoda hasta la judía y la islámica.
Pero además de su valioso patrimonio cultural, destaca también por la artesanía, porque la tradición de la cerámica en Talavera de la Reina está incluida en el Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2019. ¡Descúbrela con nosotros!
Origen histórico

Los primeros ceramistas que se tienen documentados de Talavera provienen de los tiempos de los íberos y los romanos, como Calvinus, cuya firma se encuentra en los restos de horno romano y que también fabricaba vasos decorados. Durante aquel tiempo, la localidad era conocida como Caesarobriga.
De la época medieval constan documentadas producciones cerámicas califales, andalusíes y mudéjares. Las murallas y el Alcázar de doña María de Portugal provienen de entonces, cuando comenzó a llamarse Talavera de la Reina, bajo el reinado de Alfonso XI.
Ciudad de la Cerámica

Las ferias de Talavera eran frecuentes y habituales, y llegaron a alcanzar tal relevancia que la ciudad se convirtió en uno de los destinos comerciales más importantes de la península. Fue en la segunda mitad del siglo XVI cuando se instaló en ella un ceramista ítalo-flamenco, de nombre Jan Floris. Este, junto a otros alfares de Talavera, se encargó de fabricar la azulejería para el Alcázar de Madrid en el año 1562.
Las técnicas y las decoraciones que fueron introducidas entonces dieron un nuevo impulso a la producción, lo cual influyó en la decoración de edificios y en las vajillas. Tanto es así que el siglo XVII es conocido como la Edad de Oro de la cerámica talaverana. Es en este instante cuando la localidad empezó a ser conocida como la Ciudad de la Cerámica.
Como consecuencia de todo ello, la producción cerámica de Talavera se diferenció del resto. Su variedad era tal que, para su catalogación y estudio, se ha dividido en diferentes series, como la Serie Azul, la Serie Tricolor, la Serie Alcoreña, la Serie Encaje, la Serie Vermiculada y la Serie Polícroma. Y es que, ya en el siglo XVIII, la industria alfarera tradicional había crecido y evolucionado de tal forma, con bellos diseños y cálidos colores, que su variedad era enorme y su popularidad no dejaba de ir en aumento.
Sin embargo, en el siglo XIX, se produjo el declive de la industria, que no volvió a vivir un nuevo impulso hasta el siglo XX, cuando una nueva corriente de artesanos y artistas la recuperaron.
Museo de Cerámica Ruiz de Luna

La labor de divulgación, difusión y conservación de la tradición de la cerámica de Talavera se lleva a cabo de diferentes formas. Entre ellas destaca el Museo de Cerámica Ruiz de Luna, que abrió sus puertas en 1996.
Ubicado en el antiguo convento de los Agustinos Recoletos, el Museo de Cerámica Ruiz de Luna cuenta con una valiosa colección que expone en sus vitrinas y que nos permite conocer las producciones de azulejería y loza de Talavera a lo largo de su historia. Destaca la exposición que abarca la cerámica de entre los siglos XVI y XVII, así como la colección del ceramista Juan Ruiz de Luna (1863-1945).
Ruiz de Luna fue uno de los artistas que contribuyó a que la cerámica talaverana resurgiera en el primer tercio del siglo XX para recuperar su antiguo esplendor. Aunque tampoco podemos olvidar que, en la localidad, otros oficios artesanos también se vieron beneficiados por esta nueva visibilidad e impulso. El trabajo en madera de ebanistas y carpinteros o los trabajos del cuero por parte de los guarnicioneros son buen ejemplo de ello.
Tavalera de la Reina

Viajar a Talavera de la Reina es descubrir de primera mano cómo la cerámica ha estado siempre vinculada al desarrollo y vida de la localidad. Muchas viviendas y construcciones se levantaban teniendo en cuenta que albergarían fábricas y talleres, por lo que influía sobremanera en los diseños.
Además de ello, los nombres de las calles guardan alusiones al oficio, como Alfareros, Artesanos y Torneros, o haciendo referencia a los ceramistas más afamados, como Juan Ruiz de Luna, Francisco Niveiro o Francisco Arroyo, entre otros. Y verás bancos, monumentos y paredes con decoraciones en las que la cerámica y los azulejos resultan fundamentales.
Visita obligada en la ciudad es la basílica de Nuestra Señora del Prado, conocida como la Capilla Sixtina de la cerámica. No te pierdas tampoco la iglesia de Santa María La Mayor (La Colegial), el puente romano, el puente de Hierro y el puente de Castilla-La Mancha.
Todo el año es buen momento para descubrir Talavera, aunque hay dos ocasiones especiales. La primera de ella tiene lugar en Las Mondas, Fiesta de Interés Turístico Nacional, que se celebra siete días después de la Semana Santa; la segunda, FIAGA, la Feria Internacional Agropecuaria de Talavera de la Reina, se organiza en el mes de mayo. Durante esta feria se realizan exposiciones de ganado vacuno, ovino, equino y avícola; concursos morfológicos de caballos de pura raza; exposiciones de maquinaria agrícola; y jornadas divulgativas sobre temas como la caza, la tauromaquia y el turismo rural.
Tren de la Cerámica

Ten en cuenta que cada temporada de los trenes turísticos de Castilla-La Mancha, se pone en marcha el Tren de la Cerámica, con la que se organiza una escapada de un día a Talavera de la Reina desde Madrid. Se pueden conocer así las murallas, pasear por la Ribera del Tajo, admirar la basílica y visitar las Torres Albarranas, además del Museo Ruiz de Luna y el Museo Etnográfico, con sus hermosos murales cerámicos. También se incluye la visita a un taller de cerámica.
Porque el renombre y prestigio de los alfareros y ceramistas de Talavera continúa. En el año 2013, se fundó la Asociación Tierras de Cerámica, y, en la actualidad, hay decenas de talleres ceramistas activos en la ciudad. Como consecuencia, la tradición se mantiene viva gracias a la Escuela de Artes y Oficios de Talavera de la Reina y al Centro de Formación de la Cerámica y el Vidrio, así como los cursos impulsados por otros organismos para enseñar a los aprendices de este oficio artesano.